Estimado consejero, eres permeable

A medida que leía las palabras en la página, mis manos se humedecieron. Podía sentir mi aumento en la frecuencia cardiaca. La ansiedad se incrementaba, y no podía llegar a la siguiente frase lo suficientemente rápido. Las palabras parecían desarrollarse como una capa de papel de regalo, y me preguntaba lo que habría en su interior. Pero en lugar de desenvolver un regalo, yo estaba desenvolviendo una historia desconocida y terrible.

Esta es la forma que me sentí al leer algunas partes de Unbroken de Laura Hillenbrand, la historia del piloto Estadounidense Louis Zamperini, que fue capturado, torturado y encarcelado durante la Segunda Guerra Mundial. La historia era tan cautivadora y los detalles tan intensos que a veces me llegaba la sensación de adelantarme para asegurarme que él en verdad viviría. Lo que era una locura es que yo sabía que él sobrevivió. En el momento en que yo leía el libro él todavía estaba vivo y bien.

¿Cómo se relaciona esto con la consejería? Las historias tienen un impacto. Penetran en tu ser, y en cierta medida absorbes lo que oyes. Eres permeable.

¿Qué significa para un Consejero ser permeable?

La palabra permeable viene del latín permeare, que significa “pasar a través”. A la vez que te sientas en la sesión con tus aconsejados, los detalles de sus historias afectan tu cuerpo, mente y corazón.

Las sesiones de consejería no se tratan simplemente de que dos personas pasen una hora juntos. Tú estás “asimilando” durante toda la sesión. Del mismo modo que los detalles del libro me afectaron, de una manera similar absorbes las palabras que escuchas, el lenguaje corporal que observas, el llanto, la ira, vergüenza y dolor. Tú eres impactado. ¿Cómo puedes como consejero hacer mejor frente a esta permeabilidad?

Equilibra lo que te impacta

Sabiendo que eres permeable, es vital que busques equilibrar el impacto. Esto no significa que termines la historia de una persona cuando las cosas se ponen difíciles. Esto no quiere decir que evites cuidar a una persona cuando esté pasando por una dura lucha. Lo que significa es que si vas a estar inmerso en un dolor profundo, debes estar totalmente inmerso en una profunda esperanza.

 

Jesús no tuvo miedo de entrar en las luchas de la vida, sino que también modeló para nosotros una dependencia y comunión con el Padre. Además, Jesús fue moldeado por las Escrituras. A menudo señaló a las personas hacia la fidelidad de Dios, como se ve en las promesas a lo largo de las Escrituras. Estas realidades el Señor las equilibró en su ministerio.

Los consejeros deben vivir una vida totalmente dependiente de las promesas y esperanza que se encuentran en las Escrituras. Permite que los recordatorios de quien es Dios en medio de la angustia (Sal. 46:1) tengan un impacto que influya.

Comparte la carga

Una de las áreas donde los consejeros pueden tropezar fácilmente, es en llevar la carga solos. Debido al compromiso de crear un espacio seguro y confidencial donde la gente puede compartir sus luchas, los consejeros son cautelosos en compartir cosas. No quieres traicionar la confianza, por lo que terminas llevando la carga solo. Pero recuerda, las historias del aconsejado entran en tu propia vida, atravesando la barrera de carne y hueso. Las llevas contigo. Sus cargas pueden llegar a ser tu carga.

Ten en cuenta la realidad cuando alguien comparte su historia, tal vez por primera vez. Por lo general, pasan la mayor parte de la sesión conversando. Es posible que hayas dicho muy pocas palabras; sin embargo, cuando se levantan para salir exclaman: “¡Me siento mucho mejor!” Su carga es ligera. Sin embargo, tú te sientes más pesado. Tal vez tienes un tiempo difícil para despejar la mente de lo que compartieron. Tal vez sueñes con eso por la noche. Su historia ha impregnado en tu vida.

Una de las mejores cosas que un consejero puede hacer es tener un lugar para compartir esta carga. Esto puede hacerse en el contexto de la supervisión. Puede ser uno a uno con un supervisor capacitado, con un compañero colega, o en “supervisión grupal”. Esto te permite compartir de forma segura tus pensamientos con respecto a cómo procesar las luchas que estás escuchando.

El propósito de esto es para recibir retroalimentación útil, dar una mejor atención, y permitir a alguien llevar la carga contigo (Gál. 6:2). Cada vez más, los consejeros bíblicos están tratando de encontrar una comunidad de supervisión. Hablar con los demás de una manera que proteja la privacidad de la persona aconsejada, y aún así permita un reparto de la carga, no sólo es posible, es importante.

Apartarse

Esto a veces puede ser lo más difícil que realice un consejero. ¿Cómo desactivas los desafíos y las luchas que escuchas y se las encomiendas al Señor? ¿Qué haces mientras tanto?

Una forma de hacerlo es participar en otras cosas que Dios te ha dado. Confía tus aconsejados al Señor, y participa en actividades que disfrutas. Encomiéndalos al Señor, y cuida de las cosas de tu propia lista de tareas. Encomiéndalos al Señor, y participa en actividades familiares. Encomiéndalos al Señor y adora sin distracción, sabiendo que Dios cuida de ellos más de lo que tú lo haces.

Apartarse significa que dejas el problema a los pies de Jesús. Significa que evitas ser la solución o la única vía de ayuda en su vida. Esto significa que crees en que Dios proveerá lo que ellos necesitan y que su comunidad de cuidado incluye más que solo a ti. Apartarse es creer eso que estás pidiendo que ellos crean; que Dios es fiel y pueden confiar en que Él llevará a cabo su obra.

Suelo leer el Salmo 121 en voz alta a los aconsejados al final de una sesión. Mi propósito en la lectura no es sólo para ellos, es un recordatorio para mí también. El Señor está totalmente dedicado en el cuidado de ellos. Cuando me aparto, estoy confiando en el Señor.

Estimado consejero, este artículo es un recordatorio para mí y para ti. Si la lectura de un libro sobre la historia completa de una persona me impactó, entonces, ciertamente, escuchar una lucha que aún no se ha resuelto puede tener un impacto significativo. Debemos recordar que somos permeables.

Preguntas para la reflexión

¿Cómo has visto que las sesiones de consejería impregnan tu propia vida? ¿Cuáles son algunas otras formas en que los consejeros deberían trabajar a través de la realidad impactante de su permeabilidad?

Eliza Jane Huie

Eliza Huie es una experimentada consejera bíblica. Se desempeña como Directora de Consejería en el Centro de Orientación de la Vida en Marriottsville, Maryland. Ella busca llevar la esperanza del Evangelio a aquellos que sufren o buscan un cambio.

 

Traducido por: Jonathan López

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