Los Adolescentes y la Decepción

Definiendo la decepción

Cuando un adolescente está ansioso, deprimido, herido, enfrentando un conflicto o teniendo una lucha con un pecado habitual, ¿cómo lo ayudamos? Los adolescentes que acuden a consejería generalmente expresan algún tipo de decepción: en sus padres, compañeros, la sociedad, ellos mismos o Dios. Estas decepciones los han llevado al desaliento que se manifiesta como depresión, ansiedad y malestar emocional en general. Para algunos adolescentes, su rebelión es la forma de responder a sus circunstancias sin una perspectiva bíblica.

Los adolescentes a menudo esperan que puedas mostrarles cómo cambiar sus circunstancias para ya no estar tan decepcionados. Cuando les decimos que no podemos hacer eso, se puede generar otra decepción. Pero cuando les decimos que tenemos una mejor solución y una mejor manera de manejar la decepción, les estamos ofreciendo esperanza. La esperanza bíblica supera con creces cualquier decepción. A menudo comienzo con un adolescente diciendo algo como esto:

“Tu decepción es evidente y tu respuesta te está llevando al desaliento. ¿Sabes que Dios nunca te decepcionará? Si no estás seguro de creer eso, está bien. Yo lo creo, y la Palabra de Dios nos ofrece mucha ayuda. Si le das a Él una oportunidad, y me das a mí la oportunidad de mostrártelo, será un privilegio recorrer este viaje junto contigo“.

Podríamos comenzar con una conversación acerca de la definición de decepción. Este es un ejemplo:

“Un sentimiento de insatisfacción cuando las esperanzas, deseos y expectativas no se cumplen”.

Muchas personas se desalientan cuando creen que Dios no ha obrado de la manera que ellos creen que debería. Esto lleva a una visión poco saludable de la bondad y soberanía de Dios que siempre lleva a la decepción.

Perspectiva

Los adultos saben que todos enfrentamos sueños no cumplidos, tristezas y decepciones. Los creyentes generalmente están familiarizados con las palabras de Jesús: “En el mundo tienen tribulación” (Juan 16:33, NBLH). Para un adolescente con menos experiencia de vida, esto podría ser un entendimiento nuevo. Lo que parece común e incluso obvio para nosotros puede ser sorprendente y estremecedor para un adolescente. Es útil tener esto en mente para no suponer sobre la cosmovisión y proceso mental del adolescente.

Es útil enseñarle al adolescente a ver la decepción desde una perspectiva bíblica. Este cambio de paradigma es el comienzo de un trabajo profundo en el corazón que conduce a un cambio en el corazón. Algunas verdades que podemos enseñarle para que cambie su perspectiva son:

  1. No podemos eliminar la decepción de este lado del cielo (Hechos 14:22).
  2. Aunque no nos gusta que nos decepcionen, las decepciones tienen un propósito. Es a través de pruebas y decepciones que aprendemos paciencia, humildad, resistencia y confianza. Estas virtudes desarrollan un carácter piadoso en nosotros (Romanos 5: 3-5).
  3. Durante nuestras decepciones, aprendemos a confiar en Dios. Cuando confiamos en Él, aprendemos acerca de Su poder, que Él es fuerte cuando nosotros somos débiles (2 Corintios 12: 9).
  4. Podemos sentirnos como si nuestras decepciones duraran para siempre, pero nuestro tiempo en la Tierra es una pequeña fracción de la eternidad. La respuesta de Pablo a la persecución es un ejemplo de una perspectiva bíblica del sufrimiento, cuando él describió sus dificultades como “aflicción leve y pasajera”. Su enfoque en la eternidad sobrepasó las decepciones terrenales que enfrentó (2 Corintios 4: 17-18).
  5. La decepción puede fortalecer nuestra fe. La Palabra de Dios enseña que vivimos por fe (2 Corintios 5: 7) y que sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11: 6). Todos experimentamos situaciones en las que nuestra fe es puesta a prueba, y Santiago nos dice que debemos “tenerla por sumo gozo” cuando nos enfrentamos a ellas (Santiago 1: 2-4).
  6. La decepción nos ayuda a entender la soberanía de Dios. Él tiene propósitos soberanos para nuestras luchas (Romanos 11:33).
  7. Nuestras decepciones nos enseñan a orar. La oración nos da fuerza para soportar. Él dice que podemos ir a Él, y Él nos dará descanso (Mateo 11:28).
  8. Las decepciones nos llevan a ver que nunca estamos solos (Hebreos 13: 5). Dios nos dará la fortaleza para soportar y superar cada decepción (Filipenses 4:13).

Las verdades anteriores pueden enseñarse a lo largo del tiempo y explicarse con profundidad, según la capacidad de comprensión de cada quien. Esto proporcionará muchas oportunidades para darle al adolescente un claro mensaje del Evangelio y discutir cómo aplicarlo a sus problemas.

Si esta enseñanza de cambiar su perspectiva es nueva para el adolescente, o difícil de aplicar, enséñela de todos modos. Recuerda que Dios cambia el corazón a Su manera y en Su tiempo. Sólo necesitamos ser fieles a Su Palabra y compartirla. Si disciernes la madurez espiritual del adolescente, con la guía del Espíritu Santo podrás encontrar formas de explicar estas verdades a la luz del nivel de comprensión del adolescente.

Un amor que nunca decepciona

La Palabra de Dios nunca regresa vacía, y esto es de mucho ánimo para aquellos que trabajan con adolescentes porque es posible que no vean fruto inmediato. Mi lema personal con respecto a aconsejar a los adolescentes es: “Mientras estén dispuestos a entrar por la puerta, sentarse y al menos parecen escuchar, continuaré enseñándoles y aconsejándolos”.

A menudo me preguntan: “¿Cómo aconsejas a los adolescentes?”. Le sugiero, a cualquier persona que en su vida se cruce con la vida de los adolescentes, se haga esta pregunta: “¿Qué es lo que a mí me da esperanza cuando estoy decepcionado, desanimado, ansioso y deprimido?”

Los adolescentes experimentan estas cosas como nosotros. Las verdades que nos ayudan también ayudarán a los adolescentes. No siempre sabemos o discernimos si un adolescente ha entendido completamente el Evangelio, pero hay un mensaje de esperanza que se puede explicar tanto a los creyentes como a los no creyentes por igual, es decir, hay un amor que nunca decepcionará.

Los adolescentes que aconsejo vienen con una variedad de historias y luchas. Son únicos y cada caso requiere una atención cuidadosa e individual. No existe un molde único para ayudar a nuestros jóvenes, pero hay una verdad general que se puede enfatizar a lo largo de tus sesiones con un adolescente: Dios nunca decepciona. Su amor es un amor que nunca decepciona, y ninguna cantidad de sufrimiento puede deshacer lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo.

“Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados,

ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada

nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”

(Romanos 8: 38-39)

Preguntas para Reflexionar

¿Qué otras sugerencias tienes a medida que te acercas a los adolescentes decepcionados? ¿Debe tu propia respuesta a la decepción ser abordada por estas mismas verdades que cambian la perspectiva?

Ellen CastilloEllen Castillo es Directora Ejecutiva y Consejera Bíblica en Word of Hope Ministries (Ministerios Palabra de Esperanza) en la Costa Central en California. Word of Hope Ministries (Ministerios Palabra de Esperanza) es un centro de consejería y entrenamiento bíblico que sirve a iglesias locales y también está disponible en línea.

Traducido por: Anita Iñigo 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *