Guía rápida para ser agradecido hoy

Nuestras vidas están llenas de tantas cosas por las cuales deberíamos estar agradecidos. Aun así, pasan los días sin que nos tomemos un momento para ser agradecidos intencionalmente. ¿Por qué? Porque la gratitud intencional a menudo se elimina de nuestras vidas debido a las constantes demandas en un montón de áreas, como nuestras relaciones, vocación, hábitos, ministerios, objetivos, y placeres. Usualmente nosotros negociamos la gratitud. A menudo intercambiamos gratitud por las oportunidades de servir para nuestra auto-satisfacción.

Dios espera que nosotros seamos agradecidos.

La Biblia es clara; Dios espera que nosotros seamos agradecidos. Considera estos versos: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1Tesalonisenses 5:18). “dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Efesios 5.20). “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos” (Colosenses 3:15). Por el bien de todos y para no sentir culpa, me detendré ahí. En pocas palabras: debemos estar llenos de gratitud.

5 Maneras para incrementar intencionalmente nuestra gratitud.

Déjame sugerirte cinco maneras para que intencionalmente incrementes tu gratitud el día de hoy.

Paso Uno: Inicia tu día con oración.

Inicia tu día con una simple oración como esta: “Gracias Dios por Jesucristo. Gracias porque Él voluntariamente murió y pagó por mis pecados. Gracias porque tú ofreciste el perdón de mis pecados a través de Su muerte sacrificial. Gracias por tu amor. Gracias porque estoy en Cristo, tu hijo. Gracias por tu gracia, el poder y presencia del Espíritu Santo en el cuerpo de Cristo. Gracias porque tu misericordia es nueva cada mañana. Gracias porque tú estás conmigo ahora y durante mi día. Por favor ayúdame a vivir mi día honrándote. Te amo.” Para ayudarte a recordar, escríbela en una tarjeta y ponla en tu tocador o en tu espejo, donde tú la veras.

Paso dos: Elige un rasgo del carácter de Dios para meditar y observar.

Elige un rasgo del carácter de Dios para meditar a lo largo de tu día. Puedes escribirlo en una tarjeta con referencia a un versículo clave de la biblia y llevarlo en tu bolsillo, si así lo deseas, o elige alguna otra manera para ayudarte a recordarlo. La meta es que durante el día pienses sobre del rasgo del carácter de Dios que elegiste.

Como un seguidor de Cristo, nosotros deseamos adorar a Dios por quien Él es y por lo que Él hace. Haciendo esto nuestra gratitud incrementa.

Considera estos dos ejemplos:

  1. “Aclamad a Jehová, porque él es bueno; Porque su misericordia es eterna” (1 Crónicas 16:34; Salmo 118:29). En este verso, el salmista reflexiona sobre el carácter de Dios (Su bondad) y Su obra (Su misericordia la cual es la manifestación de su bondad).
  1. En el Salmo 103, el salmista se exhorta a sí mismo a alabar a Dios, y al hacer esto considerar ambas cosas, el carácter de Dios y Su obra. Él comienza “Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre (Su carácter). Bendice, alma mía, a Jehová Y no olvides ninguno de sus beneficios” (Su obra)” (Salmo 103:1-2).
Paso tres: Busca oportunidades para decir, “¡Gracias!”

Conforme pase tu día. Mantén tus ojos abiertos a aquellos a quienes puedes decir “gracias”. Si llegas a ser consiente de estas oportunidades, te darás cuenta que están en todas partes. Nuestras vidas están llenas de pequeños actos de bondad por parte de otros que a menudo pasamos desapercibidas. Comienza a observar esto y agradécelo con un simple “gracias”. Si no es apropiado decirlo en voz alta, entonces solo di una pequeña oración en tu corazón, algo así, “Gracias Dios por la amabilidad de esta persona.” Tú puedes iniciar y hacer de tu meta el decir “gracias” a cinco personas el día de hoy.

Paso cuatro: Agrega una cosa más a tu “lista de gratitud.”

Una “lista de gratitud” es una lista que haces (en un papel o electrónicamente) de cosas por las cuales tú estás agradecido. Tú puedes comenzar agregando solo una cosa por día a tu lista. Si has considerado el carácter y acciones de Dios, y también has buscado oportunidades para decir “gracias” a las personas, con esta lista será fácil comenzar. Cosas por las cuales tú puedes estar agradecido van desde la electricidad y tuberías, lágrimas y saliva, cielos azules y días soleados, amigos y familia, y la lista continúa y continúa.

A medida que la lista crece, toma tiempo en la noche, mientras te alistes para ir a la cama y revisa tu lista. Incluso es posible comenzar tu día agradeciendo, mediante la lectura de esta en la mañana, mientras te preparas para tu día. Después de un tiempo, tu lista será de varias páginas y proveerá minutos de ánimo mientras tú la contemplas. Mientras leas la lista, haz una oración de agradecimiento a Dios. “Dios, gracias por… y por…”

Paso cinco: Finaliza tu día con oración.

Así como comenzaste tu día con oración, ahora termina tu día con una oración de gratitud, parecida a esta: “Gracias, Dios por este día. Gracias porque estuviste en control desde el inicio hasta el final. Gracias porque fuiste fiel a tus promesas todo el día. Gracias porque hiciste todo de acuerdo a tu carácter, para mi bien, y para tu gloria. Gracias porque puedo dormir esta noche, aunque tú nunca duermas. Yo creo en ti y estoy agradecido por Jesucristo y por el Espíritu que trabaja en mi vida. Voy a dormir ahora, descansando en la justicia de Cristo, reconociendo tu maravillosa gracia y sometiéndome a tu control. Te amo, Señor.”

Preguntas para reflexionar.

Reflexionando sobre el carácter de Dios y sus obras, ¿De qué puedes estar agradecido? ¿Cómo otros han sido una bendición para ti? Las personas que entran en contacto contigo, ¿te ven como una persona agradecida? ¿Las personas te escuchan decir “gracias” constantemente? ¿Estás esforzándote intencionalmente para ser agradecido? ¿Comenzarías hoy?

Kevin CarsonKevin Carson (D.Min.) Es esposo, padre de cuatro hijos , pastor ( www.sonrisebaptist.com ), profesor ( www.gobbc.edu ), blogger ( kevincarson.com ), autor y consejero certificado. Le encanta servir a Cristo, su familia, el cuerpo de Cristo y su comunidad.

 

Traducido por: Noé Torres

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *