AYUDANDO A MUJERES A RESPONDER BÍBLICAMENTE ANTE EL ENOJO

La Situación

Sé de una esposa que se casó con un hombre que era rudo y áspero en su trato. Ella intentaba proteger a su esposo de sus malas decisiones. Una vez, su esposo insultó profundamente a alguien, lo que causó que esa persona se enojara en gran manera. Cuando ella se enteró, se le ocurrió tomar algunas pertenencias de su esposo y entregárselas a la persona enojada para que se desquitara con ellas y así calmar su enojo. Sin embargo, no le comentó nada de esto a su esposo porque cuando regresó a casa, él ya estaba en mal estado debido al exceso de alcohol. Ella esperó hasta que él estuvo sobrio al siguiente día. ¿Debería sentir condenación por actuar como una esposa no sujeta? ¿Habrá ella faltado a la porción de Efesios 5:22? ¿Debería este hecho ser notificado al liderazgo de su iglesia?

Sí, estoy describiendo a Abigail, quien se casó con un tonto, Nabal (1 Samuel 25). Nabal arriesgó la vida de su familia cuando se rehusó a ofrecerle hospedaje a David. Él insultó a David y no reconoció la protección de David de su propiedad (ovejas, en este caso). Abigail actuó con “prisa” cuando escuchó de la situación. Trayendo suficientes provisiones, ella se apuró hacia donde estaba David con sus 400 hombres armados, quienes en su camino atacaron a Nabal y sus hombres. Ella se tumbó en el suelo y aceptó la culpa de su esposo por causa de su comportamiento hostil. David se percató que su respuesta encendida en cólera hubiera terminado en pecar en contra de Dios. Abigail fue a casa tranquilamente y retuvo las noticias del encuentro con su esposo hasta el siguiente día debido a que Nabal ya se encontraba en mal estado, embriagado, como para poder escuchar. En la mañana, ella le dijo lo que había sucedido. Cuando él escuchó, rápidamente experimentó una emergencia médica, un tipo de paro cardiaco o derrame. Alrededor de 10 días más tarde, ya había muerto.

Si aún no lo hemos hecho, en algún punto aconsejaremos a una mujer casada con un hombre insensato. Algunos de estos hombres son rudos y tienden a insultar. No reconocen la autoridad de Dios. Ellos generan problemas y peleas. Pueden llegar a dañar su propiedad e incluso, amenazar a su familia. Algunos hombres amenazan con hacerse daño cuando no obtienen lo que quieren. La Biblia tiene algo que decirle a las esposas que viven en esta situación. La historia de Abigail puede ser usada para ayudar a otras mujeres que están casadas con hombres que suelen airarse. A continuación listamos 5 lecciones para aprender de la experiencia de Abigail.

Podemos ayudar a nuestra aconsejada a entender del temor a Dios en su circunstancia. El honor de Dios es supremo.

Abigail es conocida por su sabiduría y discernimiento (v3). Su esposo es lo opuesto; áspero y mal portado. Cuando Abigail le habla a David, le habla acerca de Dios y Sus designios en la vida de David. David reconoce que ella ha sido enviada por el Señor para prevenirlo de pecar y por ello, la bendice. Abigail confió en el Señor y obedeció (1 Pedro 3:6).

Nuestra aconsejada puede aprender principios de hacer las pases para desactivar el conflicto.

Abigail utiliza la blanda respuesta para ahuyentar la ira de David (Prov. 15:1). Ella se humilla y específamente, pide perdón por no interceptar a los mensajeros de David, diciendo, “Por favor perdona las transgresiones de tu sierva” (v28). Muchas mujeres pueden dar testimonio de cómo el conflicto baja de intensidad cuando ellas no responden con ira a la ira de sus esposos (Rom. 12:17, 21; Sant. 1:19-20; 4:1).

Nuestra aconsejada puede aprender a elegir sus palabras cuidadosamente.

Abigail dió un hermoso discurso a David, lleno de recordatorios de sus deberes para pelear las batallas del Señor. Ella lo exhorta diciendo “el mal no debe ser encontrado en ti mientras vivas” (v28). Ella tiernamente muestra a David las consecuencias cuando su rabia es cumplida. Santiago advierte a sus lectores que sean lentos para hablar (Sant. 1:19). David era un hombre conforme al corazón de Dios y respondió bien (Hechos 13:22). Pero otros hombres pueden estar caminando en la carne, lo que significa que es posible que sea necesario tomar más medidas…

Nuestra aconsejada necesita protegerse así como a su familia, lo que implica involucrar a los líderes de su Iglesia.

Abigail toma acciones decisivas con coraje para prevenir un desastre con su esposo. Ella vive en las prisas y apresura a David y a sus 400 hombres armados, cargando regalos y con una mente llena de sabiduría. Una mujer que es amenazada por un hombre encolarizado debería pedir ayuda rápidamente, de manera de mantenerse segura junto con su familia. En nuestros días, ella puede llamar a la policía y/o dejar esa situación peligrosa. Ella debería tener alguien disponible en su Iglesia, quien les permitiera a ella y a sus hijos permanecer de visita, en caso necesario. Los líderes de la Iglesia deberían estar atentos a que la situación en su casa es temible. Si ella creyera que ha sido malentendida por los ancianos o si teme a decir la verdad, la esposa debe buscar un abogado que hable por ella. La esposa de un hombre iracundo debiera buscar restaurar a su esposo a una relación correcta con el Señor (Gal 6:1).

Ella puede modelar a Cristo.

Abigail es una foto de Cristo en varios sentidos. Ella toma la culpa por la acción de Nabal, a pesar de no haber pecado. Ella intercede entre la ira de David y el inmerecido Nabal. Ella es humilde en el sentido que se humilla ante David. Jesús tomó nuestro pecado en su contra, a pesar de Él no conocer el pecado (2 Cor. 5:21). Jesús está en el cielo, intercediendo por nosotros (Rom. 8:34). Cristo sabía que el Padre le había dado todas las cosas en Sus manos y que Él había venido de parte de Dios y regresaría a Dios; sin embargo, se inclinó y lavó los pies de Sus discípulos. Él lavó los pies de todos ellos, incluso de aquél que lo traicionaría (Juan 13:1-11).

Este breve blog muestra solo algunas maneras de como el estudio de Abigail puede ayudar a mujeres que están casadas con un hombre iracundo. Los consejeros deben buscar recursos adicionales que ayuden a las Iglesias y familias a confrontar la violencia doméstica.

Pensamientos finales:

Necesitamos estar atentos a cuando una mujer habla acerca de ira en la casa, ya sea abuso verbal o físico, pues es muy probable que pueda estar ocurriendo.
Debemos estar deseosos de hacer preguntas específicas acerca de cómo la ira es manifestada. Se dan empujones, se lanzan cosas, hay amenazas con pistola, etc? En una situación de consejería con una pareja, estas preguntas deben hacerse de forma privada a la mujer.
Necesitamos ofrecer protección si ella está en una situación insegura, incluyendo alojamiento para ella y sus hijos, así cómo llendo con ella a platicar con su esposo del tema.
Necesitamos estar concientes de que a algunas de estas mujeres se les ha dicho que no son sumisas si le cuentan a alguien. A algunas que han buscado consejería se les ha prohibido regresara la Iglesia.
La historia de Abigail ofrece esperanza a aquellas mujeres que interactúan con hombres iracundos.

Preguntas de reflexión.

¿De qué otras maneras podemos ofrecer ayuda, apoyo y protección a una aconsejada que está casada con un hombre que batalla con ira?

Caroline NewheiserCaroline Newheiser ha estado casada con Jim Newheiser durante 38 años. Recientemente, ella y Jim se mudaron de Escondido, California a Charlotte, Carolina del Norte, donde ahora estudia teología sistemática y la ama. Una maestría en consejería es su objetivo.

Traducido por: Jorge De León y Marcela Albarrán

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