Cuando la prueba parece Imposible

Todas las pruebas se ven diferentes y llegan en distintas dimensiones y acompañados de distinta presión. Cada uno de nosotros independientemente de nuestra edad, madurez espiritual, estado de nuestras relaciones, o vocación; ocasionalmente enfrentamos situaciones de presión que parecen imposibles de manejar. En medio del dolor en estas situaciones de la vida, la Biblia nos brinda esperanza de diversas maneras. Las escrituras nos recuerdan la gracia que es mayor en nuestras debilidades (2 Cor. 12:9), nos recuerdan a un Dios que es fiel sin importar la presión de las circunstancias (1 Cor.10:13), un maravilloso propósito para el diario vivir (Rom. 8:28-29), y la sabiduría que es generosamente accesible para nosotros; (Santiago 1:2-5) conforme perseveramos con el maravilloso poder que nos es dado en Cristo (Fil. 1:6, 4:13).

A pesar de estas maravillosas verdades, parece haber un estímulo mayor que Dios da, cuando sus fieles enfrentan las circunstancias más difíciles de la vida. Cuando las pruebas parecen imposibles, Dios ofrece lo mejor de Él a cada uno de nosotros en medio de la lucha. ¿Qué es lo que Dios da? Descubramos lo que Dios ofrece por medio de los siguientes estudios de casos.

Considera a Moisés

Cuando el pueblo de Israel vivía bajo la tiranía del Faraón de Egipto, Dios decidió liberarlos por medio de Moisés. Dios le habló a Moisés sobre su plan en la zarza que ardía. Después de escuchar el increíble plan de Dios, sobre la manera en que Dios lo usaría para liberar a los Israelitas, Moisés no podía creerlo.  Él dijo, ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? En otras palabras, esta prueba parecía imposible. ¿Cómo respondió Dios? “Ve, porque yo estaré contigo” (Ex. 3:12).

Considera a Josué

Moisés, el más grande profeta que había existido, estaba muerto. El pueblo de Israel estaba al borde de la tierra prometida. El único problema era que allí vivían personas que no sabían que Dios le había dado esa tierra a alguien más. Josué enfrentó un ministerio de conflicto, sobre conflicto sobre conflicto. Liderando un desafiante grupo de personas y con una increíble encomienda frente a él. Josué se enfrentó a una aparentemente imposible prueba.  ¿Qué le dijo Dios? “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Josué 1:9.

Considera a Gedeón

Los Madianitas oprimieron tanto a Israel, durante siete años, que los israelitas estaban viviendo en cuevas en las montañas. La historia muestra a Gedeón trillando el trigo en una prensa en donde se escondía. El Ángel del Señor se acerca a Gedeón que estaba asustado y escondido, llamándolo a liberar a los Israelitas de los Madianitas. Esta era otra prueba imposible. Gedeón preguntó, Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Y el Señor le respondió, “Ciertamente yo estaré contigo…” (Jueces 6:16).

Considera a Jeremías

Con todo Israel enfrentando ahora la inminente cautividad, Jeremías fue llamado por Dios para ser un Profeta. El llamado de Dios era sencillo: Proclama arrepentimiento a las personas que me están rechazando, y haz esto toda tu vida al tiempo que me ves juzgar a mi pueblo por su desobediencia. De inmediato Jeremías le dijo a Dios que no podía hacerlo, la tarea que Dios le había encomendado era demasiado grande, parecía imposible. Dios le respondió, “…no temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.” (Jer. 1:8) Después de una discusión, Dios le dijo a Jeremías, “…porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.” (Jeremías 1:19).

Considera a los Discípulos, a ti y a mí.

Los discípulos se regocijaron con la resurrección de Jesús. Escucharon atentamente mientras Jesús les hablaba y caminaba con ellos por cuarenta días después de Su resurrección. Al darles instrucciones Jesús dijo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…” (Mateo 28:18-20) Jesús les dio a sus discípulos la responsabilidad de lo que aparentemente era imposible; llevar el evangelio a toda nación. Al hacerlo, no solo debían proclamarlo, sino también vivirlo. Tenían que enseñar a otros a observar y a aprender para poder vivir.

Sin embargo, Jesús les dio no solo una orden y la autoridad de ejercer esta tarea. También les dio su promesa: “…y he aquí yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.’’ (Mateo 28:20) Jesús promete a sus discípulos en todas las épocas, que Él estará con ellos mientras buscan vivir bajo Sus mandamientos.

Buenas noticias en tu aparentemente inexplicable prueba

Amigo, no debes perderte esto. Aquí están tus buenas noticias. Así como Dios siempre ha consolado, alentado y exhortado a sus seguidores, para que le obedezcan y enfrenten sus retos imposibles. Hoy hace lo mismo contigo. ÉL TE OFRECE SU PRESENCIA. Sin importar lo difícil que sea la tarea, sin importar lo desafiante que sea la persona, sin importar lo áspero de una relación, aunque la situación sea sin esperanza, sin importar la soledad de la noche, sin importar lo perplejo de las decisiones, sin importar que el hijo sea absolutamente rebelde, sin importar lo demandante de la responsabilidad, o lo imposible de la tribulación, mi amigo, DIOS ESTÁ CONTIGO.

No te pierdas la dulzura de esta verdad. En este mismo momento, en donde quiera que estés, o lo que estés haciendo, sin importar tus temores, hábitos de vida, decepciones, desesperanzas o las consecuencias de tus propios pecados, Dios está contigo. No estás solo. No enfrentas lo imposible en tus propias fuerzas o en tus propias debilidades. Aunque tengas la increíble tentación de quedar inmóvil por el miedo, no lo olvides: Dios está contigo. Tómate el tiempo para orar, reflejar, reconocer y sé agradecido por la presencia de Dios en tu vida ahora, sin importar las circunstancias.

Preguntas para reflexionar

¿Te das cuenta de que Dios está contigo donde quiera que vas? ¿Eres negligente para reconocer Su presencia? ¿Te has sentido en intensa soledad y con miedo paralizante, por haber olvidado a aquél que nunca te abandona ni te deja?

Kevin CarsonKevin Carson (D.Min.) Es esposo, padre de cuatro hijos, pastor (www.sonrisebaptist.com), profesor (www.gobbc.edu), blogger (kevincarson.com), autor y consejero certificado. Le encanta servir a Cristo, su familia, el cuerpo de Cristo y su comunidad.

 

Traducido por: Araceli Loya

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