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¿Funciona la Consejería Bíblica con Niños?


Mi esposa y yo tenemos una carga por la próxima generación de jóvenes que crecen en un mundo muy diferente al que nosotros crecimos. Somos padres de tres niños entre las edades de nueve y dieciséis años. Soy un ex-psicólogo infantil. Esto ha despertado en mí un fuerte deseo de ver a los consejeros bíblicos mirar más arduamente el cómo poder ayudar a los niños y sus padres a navegar en un mundo muy molesto y perturbador, utilizando un punto de vista bíblico. La consejería bíblica puede ayudar a que los niños no sean víctimas del creciente miedo, perversidad, y desesperación que les rodea. Aún más, se les puede equipar para ser transformadores del mundo para Jesucristo.


Hay una gran oportunidad en esta área, y algunos han comenzado a abordar algunas de las deficiencias de la formación y los recursos. Por desgracia, el esfuerzo no se acerca a satisfacer la necesidad que hay. Me gustaría comenzar una conversación y lanzar un desafío para que en la próxima década la consejería bíblica tenga los recursos y la formación que prepara a los padres para esto, y para hablar las verdades bíblicas en la vida de los niños de todas las edades. Hoy, me gustaría abordar tres elementos que pueden haber obstaculizado y desalentado el desarrollo de mejores técnicas y herramientas para orientarnos en trabajar con los niños.


1. Consejería Bíblica para niños es igual a entrenamiento para padres.

Un elemento que ha frenado y desalentado la consejería de niños es la sospecha de que no es eficaz. En mis 25 años en consejería bíblica he oído esta pregunta varias veces: “¿No podría mejor trabajar con los padres?” A veces se usa más en forma de declaración: “Es una pérdida de tiempo trabajar con los niños; es a los padres a quienes necesitamos ayudar.” Sin duda, la mejor práctica es trabajar junto a los padres, pero esto no excluye trabajar también con los niños.


Mientras más pequeño sea el niño, más los padres deben participar en las sesiones; incluso con adolescentes, la participación de los padres es importante. Pero eso no quiere decir que el consejero debe ignorar al niño pequeño o hablar como si el adolescente no está en la sala. Es importante involucrar a los niños pequeños con el Evangelio y su realización práctica en la familia. Es respetuoso y agradable involucrar a los niños y adolescentes, incluso si están volteando los ojos pensando que preferirían estar en una clase de tratamiento químico del agua, en lugar de estar en tu oficina (el humor es un gran tesoro en mi trabajo con niños y adolescentes). En mi experiencia ellos responden bien, se sienten más escuchados y respetados, y aceptan el proceso de cambio más pronto cuando te diriges directamente a sus vidas y corazones. Los padres a menudo son sorprendidos por sus respuestas.


La consejería bíblica con niños y adolescentes puede ser eficaz, y no debe ser reducida solamente formar a los padres. Con seguridad se requiere una cierta comprensión de su desarrollo, y se requiere habilidades para explicar conceptos en el lenguaje apropiado para su edad, pero sobre todo, se requiere un amor por los niños como Cristo lo tiene.


2. ¿No son los padres los primeros responsables de discipular a sus hijos?

Otro elemento que ha frenado y desalentado la consejería bíblica para niños, es que no creemos que es nuestro trabajo. Hay verdad en la afirmación de que Dios quiere que los padres sean la voz principal en la santificación de vida de un niño. Pero, ¿qué pasa con el niño que se ha quedado atascado en un patrón de pecado, o que está sufrimiento cuestionamientos y confusión acerca de su identidad? Debemos ser consejeros eficaces para los padres, pero también podemos hablar directamente a la vida de un niño en un momento muy formativo.


Además, a menudo pedimos a mentores que también entren en el proceso de consejería. Hacemos la "cirugía del corazón" en la sala de consejería, y el mentor da seguimiento al niño entre las sesiones. Exponemos los ídolos en la vida de los padres y en la vida del niño. Alentamos al crecimiento en Cristo, corregimos la teología pobre y reconciliamos el conflicto, mientras que un mentor piadoso actúa proveyendo una voz segura y de apoyo en la vida del niño. Esto permite que el consejero apoye a los padres más directamente, para tender un puente sobre la brecha generacional, y cómo ellos pueden aprender a conectar con su niño al adaptar su discipulado.


3. No tengo entrenamiento en el trabajo con niños, y honestamente no estoy seguro de que lo quiero.

Un tercer factor de disuasión es la falta de las habilidades necesarias para trabajar con los niños y adolescentes. Necesitamos crear consejeros bíblicos más capacitados para hacer esto.


Aunque creo que se necesita algún entrenamiento, el tener un corazón amable, hacer buenas preguntas y tener paciencia, es un gran comienzo. Otro gran paso es el uso de historias para hacer que la Biblia cobre vida para ellos y puedan entender su relevancia en sus vidas. Por último, los niños aman escandalizarnos o ponernos a prueba, así que tu sentido del humor, tu fe inquebrantable y tu oración llena de amor harán mucho en pro de mantenerlos comprometidos.


¿Hacia dónde vamos?

En última instancia, estos factores de freno y desaliento para desarrollar la consejería bíblica con niños, ponen de manifiesto la necesidad de formación seria y de recursos sólidos. Si bien no tenemos que ser expertos en desarrollo infantil, tenemos que aprender algunas maneras básicas de cómo interactuar con los niños en la sala de consejería. También tenemos que equipar a aquellos que tienen una gran influencia sobre nuestros hijos. Si bien el trabajo ya ha comenzado en muchos niveles, necesitamos más recursos escritos sobre cómo aconsejar bien a los niños.


Por lo tanto, pregunto: ¿Quiénes están creando recursos bíblicamente sólidos en el desarrollo infantil? ¿Quiénes están diseñando materiales de consejería que sean adecuados para su edad y sean fácilmente comprendidos por ellos? ¿Quiénes están desarrollando metodologías creativas y prácticas que puedan tocar el corazón de los niños? ¿Quiénes están dispuestos a colaborar en el desarrollo de estos materiales para no reinventar la rueda? ¿Quiénes tienen la experiencia y están listos para enseñar las habilidades necesarias para equipar a los que trabajan con niños y a los consejeros que trabajan con diferentes grupos de edad?


Por favor únase a mí en oración y considere participar en esta causa. Juntos podríamos acumular o crear más recursos y desarrollar una mejor formación. Nuestros niños lo necesitan, nuestro movimiento se beneficiaría de él, y creo que el Señor sería glorificado a través de él para las generaciones venideras.


Garrett Higbee es uno de los miembros fundadores de la junta directiva de BCC. También se desempeña como presidente de Twelve Stones Ministries en el condado de Brown, IN. Él ha creado varios recursos de entrenamiento Bíblico enfocados en el discipulado en grupos pequeños. Él y su esposa, Tammy, tienen tres hijos.

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