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Tres Verdades Esenciales para recordar, cuando alguien rechaza tu consejería.


Uno de los asuntos más difíciles a los que te puedes enfrentar en una situación formal o informal de consejería, es la falta de disposición para ser enseñado, de parte de la persona a la que tratas de ayudar. Cuando un aconsejado se resiste o no está dispuesto a recibir tu punto de vista, puede ser frustrante, decepcionante o inclusive puede ser una experiencia que te rompa el corazón. Desafortunadamente, todos los pastores y consejeros enfrentarán esta situación tarde o temprano, con personas a las que estén discipulando o aconsejando. ¿Qué verdades deben guiar nuestro pensamiento, cuando esto suceda? ¿Cómo debemos responder? Aquí tenemos tres verdades para recordar, cuando un aconsejado no es enseñable.


Verdad 1: No todos los que parecen ser no enseñables, son realmente no enseñables.

Es posible que no percibamos correctamente la manera en que un aconsejado reacciona a nuestro consejo. Si analizamos nuestro pasado, todos podemos recordar ocasiones cuando ha ocurrido una percepción incorrecta; en la forma en que percibimos a otros y en la manera en que los demás nos han percibido.


Una razón por la que esto puede ocurrir, es que las personas procesan la información de manera diferente. Alguien que es un procesador interno, puede parecer hermético después de que le des algún consejo. Puedes interpretar esto como falta de actitud de aprendizaje. En realidad, puedes estar en lo correcto y la persona rechaza tu consejo. Sin embargo, también es posible que la persona parezca que se cierra, porque está tomando tu consejo seriamente; y se está tomando más tiempo para procesar internamente lo que le dijiste. No debemos inferir o suponer, por qué una persona responde en silencio a tu consejo. Por otra parte, una persona que es muy analítica o es un procesador externo: puede parecer que rechaza tu consejo; haciendo muchas preguntas o expresando razones por las que no está de acuerdo contigo. Aunque esto pueda significar que alguien está rechazando tu consejo, también puede indicar que la persona está tratando de entenderlo, de entender tu perspectiva de la situación, y de procesar por medio de su desacuerdo, puesto que le preocupa honestamente estar mal.


Las personas pueden parecer no enseñables por otras razones. Algunas personas pueden estar en desacuerdo con nosotros: sobre lo que entienden específicamente, lo que interpretan o con la solución a un problema; y aun así, ser enseñables y estar dispuestos a recibir consejo en otras áreas de la vida. Hay ciertos individuos a quienes yo he dado consejo formal e informal, que parecían ser no enseñables y no querían aceptar mi consejo. Algunas de estas personas eran no enseñables y rechazaban cualquier consejo. Otros parecían ser no enseñables sólo porque estaban en desacuerdo conmigo en un asunto específico.


Sin importar si una persona realmente es no enseñable, si parece serlo sin que lo sea, o solo no está de acuerdo con nuestras conclusiones; hay varias respuestas que podemos dar, de la manera en que lo haría Jesús. Nuestro consejo tiene que ser variado como lo era el consejo de Cristo. En Lucas 18, cuando se refería al joven rico: Jesús no reprendió directamente las ideas incorrectas sobre cómo obtener la salvación. En lugar de ello: Jesús aconsejó al joven, y esto abrió sus ojos para que pudiera ver que no estaba obedeciendo la Ley como él creía. En otras ocasiones, Jesús enseño a las personas, usando parábolas, con reprensión directa, con historias, o citando las escrituras. Nuestras respuestas como consejeros deben ser variadas y también individualizadas.


Verdad 2: Las personas pueden ser No enseñables, por distintas razones.

La segunda verdad esencial que tenemos que recordar cuando nuestro consejo sea rechazado, es que las personas son No enseñables, por distintas razones. Cuando las personas parecen ser No enseñables, es importante reconocer que hay distintas razones y factores que influyen. Las personas pueden rechazar tu consejo por ser arrogantes. Ellos pueden pensar que saben más que tú y no estar dispuestos a considerar que están mal ellos.


Sin embargo, hay otros factores que se tienen que enfrentar. Tal vez un aconsejado rechace tu consejo porque hay una falta de confianza entre tú y esa persona. Puede suceder que si te enfrentas a la falta de confianza y te esfuerzas en fortalecer tu relación con esa persona; entonces la persona estará dispuesta a aceptar tu consejo.


Otro factor que puede estar presente es que sus presuposiciones o el entendimiento de las Escrituras, puede ser diferente al tuyo. Al referirte a esas presuposiciones, podrás ver que la persona se hace mucho más abierta a aceptar tus conclusiones y consejo.


Los aconsejados también pueden tener dificultad en aceptar la corrección de un consejero, si el consejero es significativamente más joven que ellos.


Un aconsejado puede parecer No enseñable, debido a la inmadurez de su juventud, a la dureza del corazón para arrepentirse, a la necedad, al pecado y otras razones. Tratar de entender porque rechazan tu consejo, puede ayudarte a analizar si va a ser posible superar su resistencia, o si ha llegado el tiempo de terminar la consejería.


Verdad 3: Una persona puede rechazar tu consejo en el momento, pero aceptarlo después.

La tercera verdad esencial que tenemos que recordar cuando nuestro consejo es rechazado, es que una persona puede rechazarlo inicialmente pero después aceptarlo. Cuando estaba en el seminario, asistí a varias iglesias diferentes. Yo deseaba servir en distintos contextos de iglesia, para decidir qué clase de ministerio quería desempeñar después del seminario. En una de las primeras iglesias a la que asistí, el pastor me dijo que yo Criticaba mucho y necesitaba enfrentar esta parte de mi carácter. Yo pensé que él estaba mal y que no me entendía. No estaba de acuerdo con él y yo no veía lo que él estaba tratando de señalarme. Inicialmente, yo parecía No enseñable ante este pastor cuando me ofreció consejo. Unos años después, Tuve otros dos pastores que me dieron el mismo consejo, o información. En ese punto, reconocí tener un problema con ser demasiado crítico. Esos tres pastores me conocieron como No enseñable cuando me dieron su consejo y reprimenda. Sin embargo, ahora puedo decir que estoy muy agradecido con cada uno de esos hombres que me aconsejaron y reprendieron. He regresado y agradecido a cada uno de ellos, años después de dejar sus iglesias. Les agradecí porque yo necesitaba una firme confrontación con un defecto en mi carácter, que antes no reconocía. Pienso que es importante recordar mi historia, porque cada uno de los que me aconsejaron; probablemente sintió que falló en sus conversaciones conmigo. En el momento, rechace su consejo, los hice retroceder y reté sus observaciones en distinta intensidad.


Te cuestionarás a ti mismo, dudarás de ti, o sentirás que has fallado: cuando alguien rechace también tu consejo. Pero, necesitamos recordar que nuestro consejo se da a personas que atraviesan un proceso de cambio de toda una vida. Aunque una persona parezca rechazar tu consejo; no sabes la manera en que Dios lo usará más tarde en su vida. Si una persona te rechaza y rechaza tu consejo, no lo veas como un fracaso. Habla con la verdad fiel, clara, y fuertemente con los aconsejados. Haz esto, aunque la relación de consejería se termine prematuramente. Recuerda que Dios usará tus palabras, aunque pasen años antes de que el aconsejado ‘’tenga conciencia” o admita que fue un buen consejo. Recuerda Filipenses 1:6 “…estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. El Espíritu Santo convencerá a los cristianos de su pecado, y les dará el poder para obedecer. Cada uno de nosotros sabe que esto es un proceso que lleva toda una vida para realizarse. Necesitamos recordar que el consejo que damos, es una pequeña parte de este gran proceso. Recuerda que Dios todavía está trabajando en su pueblo, aun cuando rechacen tu consejo.

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