• CCB

No desperdicies tu Covid: Abraza tu debilidad.





2 Corintios 4:7–11 (TLA):

"Cuando Dios nos dio la buena noticia, puso, por así decirlo, un tesoro en una frágil vasija de barro. Así, cuando anunciamos la buena noticia, la gente sabe que el poder de ese mensaje viene de Dios y no de nosotros, que somos tan frágiles como el barro.

Por eso, aunque pasamos por muchas dificultades, no nos desanimamos. Tenemos preocupaciones, pero no perdemos la calma. La gente nos persigue, pero Dios no nos abandona. Nos hacen caer, pero no nos destruyen.

A dondequiera que vamos, todos pueden ver que sufrimos lo mismo que Cristo, y que por obedecerlo estamos siempre en peligro de muerte. Pero también pueden ver, por medio de nosotros, que Jesús tiene poder para dar vida a los muertos."

MUCHAS DE NUESTRAS ansiedades surgen de nuestras diarias debilidades y de nuestras limitaciones como humanos.

Este mundo y su agenda de empoderamiento nos hipnotiza con el engaño de la autosuficiencia y exalta nuestra capacidad. Covid es un regalo más de Dios para mostrarnos nuestra incapacidad, nuestra debilidad.

La Biblia reconoce que somos débiles, pero nos señala una razón de esperanza y quizás sorprendente para ello. En los versículos arriba mencionados, Pablo describe circunstancias llenas de gran estrés (dificultades, preocupaciones, persecuciones y tropiezos), al mismo tiempo que se recuerda a sí mismo la obra intencionada del poder de Dios dentro de él (y de nosotros: vasijas de narro).

Los cristianos somos vasijas de barro; somos vasos comunes y corrientes, vasijas de barro (en mi caso mas corriente que común). Las personas que viven con discapacidades pueden ser más conscientes de esta verdad, COVID en la mayoría de los casos nos regala de parte de Dios 2 cosas:


1. Nos expone la idolatría por la ilusión de poder que tenemos.

2. La poca tolerancia que tenemos a sentirnos débiles o incapaces (cosa que es verdad con o sin virus).

Sin embargo, dentro de nosotros mora algo más: la esperanza que se encuentra en Jesucristo. Una esperanza VIVA, dice Pedro (1 Ped. 1:3), que es un recurso demasiado cotizado ante una pandemia de un virus que puede ser mortal.

Este tesoro (el evangelio), reside en las personas débiles y caídas que saben que necesitamos al Señor, SIEMPRE.

Nuestra necesidad significa y nos ayuda a que “la vida de Jesús también se manifieste” a través de nosotros. Dado que nuestras luchas nos brindan oportunidades para glorificar a Dios, podemos aceptar nuestra debilidad mientras nos entrenamos (y re entrenamos) para aferrarnos a la promesa de su presencia perdurable.

El buen Pastor no nos va a dejar en medio de esto, y mejor aún, si esto nos llegara a privar de la vida de este lado del sol, en la casa del Señor moraremos por siempre (Salmo 23), entonces es bueno recordar que somos ovejas, necesitadas y seguras no en la ausencia de virus o amenazas, sino en las manos del buen Pastor que nos ama y nos creó para DESCANSO Y DISFRUTE eterno en Él.

El salmista nos recuerda que el Señor conoce nuestra condición, se acuerda de que somos polvo” (Sal. 103:13–14).

Dios conoce nuestras debilidades, quienes muchas veces las olvidamos, somos nosotros. Pero Él sabe exactamente que no las podemos todas.

¿Por qué? Porque Él nos hizo de esta manera, de tierra, del polvo. Él diseñó confines, límites y fragilidad en nuestro “hardware” (nuestros cuerpos) y “software” (nuestras almas) para entrenarnos a confiar en Su suficiencia, no en nuestra autosuficiencia imaginaria.

Hizo esto para que anheláramos la vida más allá de esta vida: la vida eterna con Él. Sin embargo, Jesús no vino a proporcionar solamente vida eterna, Él vino para que nosotros también “tengamos vida y la tengamos en abundancia” aquí y ahora (Juan 10:10). La esperanza que tenemos en Cristo no se puede extinguir y esa no deja de respirar o esta sujeta a las noticias, amenazas o riesgos de grandes enemigos o microscópicos virus.

No tenemos que sucumbir al esclavista llamado a la ansiedad. Hay una paz interior disponible de Jesús que no se encuentra en ningún otro lugar:

“Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo. estro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27 NTV).

Somos seres espirituales en un cuerpo, dentro de un mundo caído, tenemos debilidades y limitaciones. Continuaremos siéndolo hasta la muerte, cuando nuestras almas desalojen nuestras debilitadas corazas. Hasta entonces, el Señor nos ayudará a aprender a combatir el miedo y la inquietud interior que llamamos ansiedad, aferrándonos a nuestra esperanza futura. Un día, en la resurrección, recibiremos cuerpos nuevos en gloria y que no se desgastan y dejaremos atrás todas nuestras debilidades (1 Cor. 15:52,53).

Para reflexionar:


1. ¿Aceptas o rechazas tus debilidades?

2. ¿Estás peleando contra tu debilidad o abrazándola dejando que te recuerde que solo somos barro en manos del Alfarero?.

3. Él esta haciendo en nosotros algo mucho más grande de lo que una temporal vida sin enfermedad, riesgos o amenazas podrían lograr.

Es mi oración no desperdiciar mi Covid creyendo que la victoria es “salir sano de esta”, sino que en mi debilidad Dios me ayude a darle gloria y mostrar que mi fe esta basada en algo mucho mas grande que salud, vacunas o encierros, esta en el nombre poderoso y mi Rey Eterno: Jesús.


 

Sobre el autor


Kike Torres ha servido desde 2011 como pastor y líder en la iglesia Horizonte Querétaro; es consejero certificado por ACBC (Association of Certified Biblical Counselors).

Autor del libro De Cristo en Adelante y actualmente escribiendo su segundo libro.

Es fundador del Seminario de Estudios Bíblicos Aplicados al Ministerio (SEBAM), en donde sirve también como maestro y consejero.

Presidente de la Coalición de Consejería Bíblica en México (www.consejero.org), que organiza cada año la conferencia hispana más importante (Con Tu Consejo), equipando a cientos de personas, de 300 iglesias distintas en el tema de la consejería bíblica.

Miembro del consejo global de Biblical Counseling Coalition.

Graduado de la maestría en el Southeastern Baptist Theological Seminary, en donde actualmente cursa su segundo semestre del Doctorado.

1487 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo