• CCB

4 MANERAS DE AYUDAR A UNA ESPOSA DEMASIADO SENSIBLE


“Eres quisquillosa, temperamental y te ofendes muy fácilmente”.


¿Alguna vez tu esposo ha dicho esto acerca de ti? ¿Tienen que caminar sobre cáscaras de huevo a tu alrededor, pues temen que malinterpretes sus comentarios? ¿Eres demasiado sensible a la evaluación de tu rendimiento o carácter?


Para definir mis términos, al decir una "esposa demasiado sensible", me refiero a aquella que es excesivamente perjudicada por la manera y el contenido de los comentarios de su marido. Su fragilidad emocional hace poco alegre y llevadero el matrimonio. Además, ella reacciona exageradamente a cualquier reprobación, haciendo difícil que su marido la ayude a crecer. En lugar de pasar por alto un comentario o una opinión en mal momento, con amor, ella se deprime. Ella es alérgica a la crítica y asume que su marido está tratando de hacerle daño.


Déjame ser clara. Hay épocas en que tú como esposa debes dialogar los asuntos de obediencia bíblica o de conciencia con tu esposo. Tú debes hablar con tu marido si es que está utilizando el humor maliciosamente, critica constantemente, o es habitualmente duro e irritable. Tal provocación es pecaminosa y si esto es un patrón, deberías conversar esto con él, y si es necesario, buscar ayuda de tu pastor o un consejero bíblico.


Pero a menudo los esposos creyentes no son maliciosos. Sin embargo, tú podrías encontrarte provocada, ofendida y herida, aun a pesar de que tu marido podría estar creciendo en su capacidad de reprobar algo de manera gentil. Si eres sincera, tú sabes que eres parte del problema.


Tales respuestas emocionalmente desproporcionadas nunca conducen a la paz. Al examinar las maneras en las que contribuyes aunque sea en bajo grado a un conflicto en tu matrimonio, presta atención a las siguientes cuatro áreas.


1. Realiza la conexión entre deseos e interpretaciones

Nuestros valores y deseos dan forma a cómo interpretamos nuestras experiencias. En otras palabras, las cosas que deseamos, apreciamos y amamos más que a Dios influyen en la forma en que entendemos las conversaciones y las circunstancias. Por ejemplo, una esposa que quiere ser perfecta en un área (maternidad, limpieza, decoración, moda, cocina, entretenimiento, etc.), podría reaccionar exageradamente cuando su esposo menciona una debilidad suya en lo que hace. El problema no es que su marido esté equivocado o se sienta rencoroso, sino que ella ha asignado demasiado valor a esta área.


2. Reconoce el vínculo entre idolatría y orgullo

Cuando nuestros deseos se sienten frustrados, podemos responder con daño e irritación irrazonables. Esto es idolatría. La idolatría mira, se aferra, y confía en algo más que no es Dios para lograr una experiencia o resultado deseado (Is. 44:17, Hab. 2:18, Col 3: 5). A menudo queremos lo que Dios dice que está mal, o queremos demasiado algo que es bueno. Fundamentalmente, la idolatría se sirve a sí misma, sirviéndonos a nosotros mismos. Usamos cosas o personas para exaltarnos o para darnos placer, comodidad, control y aprobación.


Las esposas demasiado sensibles buscan satisfacción en su logro o desempeño. Estamos dispuestas a aburrirnos, llorar o irnos cuando nuestros esposos minimizan nuestros esfuerzos. Esto sucede porque hemos combinado el rendimiento con la identidad: "Si no funciono perfectamente, entonces no valgo nada". Esto puede sonar como humildad, pero es realmente orgullo.


¿Cuáles son algunos signos de que el orgullo puede estar operando en tu vida? Stuart Scott señala varios indicadores de orgullo que alimentan la hipersensibilidad:

  • Deprimirte o enojarte por la crítica

  • Estar centrada en ti y querer elevarte a ti misma

  • Ser consumida por lo que otros piensan de ti

  • Estar a la defensiva

  • Pensar que tienes poco pecado y otros son más pecadores que tú

  • Desalentarte porque no eres perfecta y tienes debilidades.

3. Arrepiéntete de específicas manifestaciones de orgullo idolatra

¿Cuáles son algunos deseos que crean conflicto en esta área?


Perfeccionismo. Una esposa demasiado sensible se centra en las áreas donde quiere ser la mejor. Ella quiere que su desempeño merezca la aprobación de los otros. Y cuando no lo hacen, ella está devastada y reacciona con un daño silencioso o una actitud defensiva fuerte.


Miedo al hombre. El perfeccionismo y el miedo al hombre van de la mano. La mujer hipersensible quiere ser perfecta para que otros la alaben y no tengan motivos para juzgarla. Cuando ella se centra en las evaluaciones de su marido y deja de adorar a Dios, su desempeño toma protagonismo. Se deprime cuando no cumple con sus propios estándares. En lugar de arrepentirse del orgullo y de la manera en que se exalta, ella ataca a quien llama la atención sobre su "fracaso".


Controlar. Todos usamos el control como una estrategia para conseguir lo que queremos. La mujer demasiado sensible cree que ella sabe más que todos y si todo el mundo haría las cosas a su manera, la vida funcionaría a una velocidad óptima y sería más disfrutable. Ella es rápida para defender sus motivos e ignorar su pecado. Ella quiere ser vista como intachable en todos los sentidos y no se da cuenta de que sus motivos se mezclan. Ella subestima lo pecaminosa que es y se lastima fácilmente cuando su marido cuestiona sus motivaciones.


Utiliza estas descripciones para evaluar la forma en que el orgullo impacta tus interacciones con tu esposo. Esto te ayudará a arrepentirte más profundamente y a cambiar más profundamente.


4. Responde con adoración y amor

Nuestro Dios de toda gracia (1 P. 5:10) puede ayudarte a dejar a un lado la sensibilidad destructiva y darte humilde amor por Cristo y por los demás. Vuélvete hacia Él.

  • Pide a Dios la gracia y la sabiduría para arrepentirte de querer que tu esposo te considere perfecta y digna de constante alabanza.

  • Ora para que Dios te ayude a apreciar la perfección de Cristo y dejar de lado los intentos de establecer tu propia justicia.

  • Da gracias a Dios, porque Él empodera tu amor y servicio (1 Pedro 4:11) y te hace crecer (1 Pedro 5:10, 1 Tesalonicenses 5: 23-24).

  • Elige creer lo mejor de tu esposo. Asume que tiene buenos motivos a menos que él diga lo contrario (1 Corintios 13: 4-8, ver 1 Corintios 4: 5)

  • Concéntrate en amar a tu esposo y orar por él en lugar de buscar ser amada perfectamente por él (Filipenses 2: 3).

Sólo Cristo te amará perfectamente.


Únete a la conversación

¿Qué es lo que alimenta tu hipersensibilidad?


Andrea Lee vive en Atlanta, Georgia con su esposo desde hace 11 años. Ella sirve a mujeres en la iglesia y la comunidad como consejera bíblica.



Traducido por: Miguel Linares

logo-ccb.png

TERMINOS DE USO | PRIVACIDAD | DONAR

COPYRIGHT© 2020 COALICIÓN DE CONSEJERÍA BÍBLICA. INC. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS