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4 palabras de ayuda para padres



Una fotografía de lo que es paternidad

Cassey y Jack estaban en plena crianza de sus hijos. Con 2 niños en primaria y uno en secundaria sus vidas eran absorbidas por las agendas de sus pequeños. Entre diversas actividades, como deportes y clases, tanto Cassey como Jack ajustaron sus vidas a los compromisos de sus hijos. Sus propios compromisos se quedaron olvidados, en el patio trasero, entre balones de futbol y como parte de proyectos truncados, que sólo ellos llegaron a conocer en algún momento de sus vidas. A lo mejor esto describe una escena familiar para ti.


Cassey y Jack fueron encontrando nuevos retos y complicaciones, en su rol de padres, durante el proceso de crianza de sus tan ocupados hijos. Todo padre está conciente de que la crianza no es una tarea fácil pero en la medida que los niños crecen y se acercan a la edad de la adolescencia, los retos y el acercamiento de cómo criar, vuelve a cambiar. Cuando finalmente los niños aceptan la dirección de sus padres como una ley; ahora, durante la adolescencia, ellos agregan sus propias aportaciones y a menudo las consideran como nuevas alternativas para actuar con base en ellas, aún cuando éstas representen retar la dirección o planes dictados por sus padres. Ésto empezó a generar interacciones más frustrantes entre Cassey y Jack, para con sus hijos. ¿Será que, a lo mejor, tú te encuentras en medio de una situación como ésta?


Un conflicto común

Conforme los niños van creciendo, se van haciendo más responsables e independientes. Ésto es lo apropiado y algunas veces, puedes descansar sabiendo que ellos pueden hacerse cargo de algunas cosas y pensar sabiamente por su propia cuenta. Pero junto con esta creciente independencia, tus hijos pueden ir apostando más a hacer las cosas a su manera. Empiezan a retar “el cómo han sido siempre las cosas” en casa. Como padre, esperas que tus hijos se comporten, respondan y tomen decisiones conforme a la manera en que fueron enseñados, con base en tu guía y crianza. Cuando ésto no sucede, las cosas empiezan a ponerse difíciles. Ésto es lo que Cassey y Jack comenzaban a experimentar, y lo que los llevó a buscar consejo. Empezaban a sentirse frustrados por los sorpresivos reveses que en ocasiones provenían de sus propios hijos. Lo que compartí con Cassey y Jack fueron 4 simples palabras:


No lo tomen personal.


Estas 4 simples palabras me fueron de gran ayuda durante la crianza de mis propios hijos. No tienen la intención de cubrir todo tipo de conflictos pero creo que es algo que todo padre necesita tener más en mente durante la transición de la pre a la adolescencia. Vamos a explorar lo que esto implica y cómo puede ayudar a las interacciones con tus hijos.


Un cambio de paradigma

Cuando estamos criando a nuestros hijos durante esta etapa es fácil sentir que entramos en conflicto con ellos. Ya que todas las interacciones de las que hablamos son en efecto, entre tu hijo y tú, hace sentido pensar que así lo es. Pero ¿qué pasaría si evitaras tomar personal lo que está ocurriendo durante tu paternidad, y en vez, lo vieras como una oportunidad? No importa que tan frustrantes o desalentadoras pudieran parecer las interacciones o situaciones con tus hijos, se trata de una oportunidad de conocerlos más y de entender cómo es que están interpretando la vida y de escuchar su corazón. Puede no gustarte lo que estás viendo o escuchando al momento de interactuar contigo pero es ahí dónde debes aferrarte a esas 4 palabras… No lo tomes personal.


Querida mamá, tu trabajo está por debajo del de nuestro Señor.

Si los padres pudieran cambiar la manera de ver sus diferencias con sus hijos, y considerarlas menos como un ataque personal, ésto permitiría abrir la puerta a una mejor comprensión y compromiso en la relación. Esto podría convertirse en una oportunidad para conocer mejor a tu(s) hijo(s). Sería una oportunidad para ti de imaginar a Jesús mientras interactuas con tu(s) hijo(s). Piensa por un momento en todas las interacciones que Jesús tuvo, dónde Él pudo haber, con gran justificación, tomado las cosas personales. En vez, Él eligió comprometer su persona. (Consulta múltiples versículos de interacciones de Jesús con sus 12 discípulos. ¡Qué gran ilustración de lo que implica la paternidad!). Al no tomar las cosas personales, te vuelves menos a la defensiva y te podrás mantener abierto a aprender más acerca de tu(s) hijo(s), y a entender los conflictos por los que pasa su corazón. Es a través de esta actitud que estás más preparado para comprometerte con la paternidad de tu(s) hijo(s). No tomar las cosas personales te permite hacerte a un lado y ver con una mejor perspectiva cómo necesitas desempeñarte como padre, cuáles son los problemas o dificultades reales, y la mejor manera de cómo resolverlos. Es en este punto en dónde tu realmente puedes involucrarte en la situación y lidear con los temas del corazón.


Palabras específicas para una mamá y un papá

En pláticas con padres como Cassey y Jack, he descubierto que mamás y papás conciben los conflictos de manera diferente con sus hijos adolescentes. Así que con la intención de llevar un juego limpio (Mateo 7:5), aquí citamos algunas razones generales, de mamás y papás, relativas a sus propios corazones, por las cuales pueden tomarse las situaciones como personales.


Él está comprometido al bienestar de tus hijos aún más de lo que tú estás.

Las mamás pueden tomarse las cosas personales cuando sienten que los esfuerzos invertidos no son apreciados, o bien, cuando sienten que su hijo está saboteando sus intentos por lograr una crianza exitosa. Querida mamá, tu trabajo está por debajo del de nuestro Señor (1 Cor. 15:58). Evita el engaño de querer encontrar la aceptación o descanso en ser capaz de controlar el éxito o fracaso de tus hijos. Encomiéndalos a nuestro Señor, en tu corazón, y ten la confianza de que Él ve tu amorosa labor. Él está comprometido al bienestar de tus hijos aún más de lo que tú estás. Descansa en Él.


Para los papás, tomártelo personal puede presentarse en la forma de sentir que busca amenazar tu autoridad o respeto. Papito, aquí está tu oportunidad de brillar. Recuerda que siempre puedes dar a tus hijos la imagen de cuán misericordioso y dador de gracia puede ser nuestro Padre Celestial en momentos como esos. Muestra el liderazgo con actitud de servicio de Jesús. Él tuvo todo el derecho de demandar respeto; sin embargo, Él eligió ejemplificar humildad (Filipenses 2:5-7).


Evita el engaño de querer encontrar la aceptación o descanso en ser capaz de controlar el éxito o fracaso de tus hijos.

Así que, papás, consideren estas 4 palabras la siguiente vez que traten un conflicto con sus hijos. De nuevo, estas palabras no se tratan de una recomendación que aplique para toda situación. Pero si es algo a considerar con un poco más de frecuencia. Te permitirá alinearte más con Jesús y recordar que Él consideró ese tipo de situaciones como oportunidades para crecer.


Preguntas de reflexión.

¿Cómo podrían estas 4 palabras cambiar la manera de abordar la próxima interacción que represente un reto con tu hijo? ¿Qué es aquello, en tu corazón, que hace complicado que evites tomarte las cosas (situación) como personales, y te impida ver el conflicto como una oportunidad?


Escrito por: Eliza Jane Huie.

Traducido por: Jorge De León y Marcela Albarrán

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