PerdiƩndonos en los detalles
- CCB
- 4 abr 2019
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Me sentĆ© al otro lado de la pareja una vez mĆ”s. Nuevamente estĆ”bamos discutiendo la confianza quebrantada en su relación. Le pedĆ a la esposa que compartiera con su esposo cómo era para ella intentar confiar en Ć©l otra vez. Ella compartió muchas cosas, pero lo primero que salió de su boca fue que se sentĆa insegura. Ella se desvaneció en cómo no sabĆa quĆ© esperar segĆŗn avanzaban. Entonces, ella habló sobre un escenario reciente que la llevó a temer confiar en Ć©l otra vez. Ella habló sobre los detalles especĆficos de la situación detallando desde su perspectiva sobre cómo surgieron las cosas. Ella compartió su frustración y cómo la misma causó una distancia mayor.
Cuando ella terminó de compartir su experiencia, su esposo saltó a la conversación con su perspectiva de la situación que ella habĆa presentado. La conversación se dirigió por un camino familiar. Realmente ya no estaban hablando sobre su confianza o sobre cómo era para ella tratar de confiar en Ć©l (mi pregunta original). Por el contrario, se habĆan perdido en los detalles. Era como si el agua encontrara un cauce conocido. Una vez las cosas comenzaron a fluir, fue difĆcil siquiera notar cuĆ”n prontamente fluyó a travĆ©s del trayecto tan bien conocido mientras voleaban perspectivas sobre cómo pasaron las cosas y cómo fueron dichas las palabras. La frustración se estaba acumulando. Ellos se habĆan perdido en los detalles.
Como consejeros, nosotros también tenemos que tener cuidado de no perdernos en los detalles. Es fÔcil hacerlo, y antes de percatarnos dejamos de ser consejeros ayudando a las personas a conocerse las unas a las otras. Sin embargo, somos bomberos tratando de mojar la llama del conflicto presente. ¿Qué puedes hacer en una situación como esta? Un consejero necesita escuchar atentamente. Pero un consejero también necesita ser un investigador. Debemos explorar las cosas dichas que revelan el corazón.
Puertas de entrada
Algo importante fue dicho y desapercibido en la conversación entre el esposo y la esposa. El esposo no escuchó la puerta de entrada al corazón de su esposa. De acuerdo a Paul Tripp, āUna puerta de entrada es una experiencia particular de una persona sobre una situación, problema o relación.ā1 No es el problema o la situación en sĆ misma, sino su experiencia en ella. Las puertas de entrada surgen en conversaciones significativas cuando la gente toma pasos pequeƱos hacia la vulnerabilidad. El movimiento hacia una apertura mĆ”s profunda ocurre porque todos tenemos el deseo de ser conocidos y entendidos, pero es mezclado con el temor de lo que pueda significar abrirnos con otro. La vigilancia del esposo no debe ser sólo sobre aprender a escuchar mejor. En una conversación es arriesgado explorar las puertas de entrada por lo que puede significar realmente conocer a la otra persona. Queremos profundizar pero tambiĆ©n tememos lo que podamos aprender. Puede que no sepamos quĆ© hacer con ello. Puede que toque alguno de nuestros propios temores e inseguridades. Antes que lo notemos, los detalles da las situaciones secuestrarĆ”n los momentos de las conversaciones. Hablamos sobre comunicarnos mejor, mientras mantenemos espacio cauteloso entre los demĆ”s. Como Larry Crabb perspicazmente seƱala, āIdeamos estrategias diseƱadas para mantenernos cĆ”lidamente envueltos con otros a una distancia seguraā2. Esto no sólo mantiene nuestras relaciones distantes, sino que tambiĆ©n nos mantiene dĆ”ndole vueltas a los mismos argumentos una y otra vez.
La puerta de entrada perdida
AsĆ que, ĀæcuĆ”l fue la puerta de entrada perdida en esta conversación? Mientras revisas la conversación, puede quedar mĆ”s clara. Las primeras palabras de la esposa fueron algunas de las mĆ”s vulnerables. Fue posiblemente una sola palabra cargada con mucho significado. Mientras trabajaba con esta pareja circulĆ© la palabra āinseguraā. Le pedĆ que nos ayudara a entender mejor lo que quiso decir. Le pedĆ que nos explicara cómo era para ella sentirse insegura. Fue en este momento que ella fue mĆ”s honesta respecto a sus temores. Ella compartió pensamientos de profundo cuestionamiento y temores de abandono.
El corazón del asunto
Cuando el esposo comenzó a escuchar que era menos sobre la situación y mĆ”s sobre lo que estaba sucediendo en el corazón de ella, Ć©l tuvo compasión de ella y fue capaz de aprender mĆ”s sobre el verdadero conflicto que ella estaba teniendo. Esto cambió el enfoque de preocuparse sobre la situación y todos los detalles, hacia explorar los temores y las heridas con las que su esposa estaba enfrentando que la situación habĆa activado.
Como consejeros es importante que exploremos las aguas profundas de las palabras que las personas utilizan.
Cuando tomamos el tiempo de explorar las palabras que la gente dice y les permitimos brindarle significado claro a su experiencia, estamos usando la sabidurĆa que se nos brinda en Proverbios 20:5, āComo aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; mas el hombre entendido lo alcanzarĆ”.ā Como consejeros es importante que exploremos las aguas profundas de las palabras que las personas utilizan. Mientras modelamos esto, tenemos la esperanza de que el aconsejado pueda hacer lo mismo en sus propias relaciones para comenzar a entender y amar los unos a los otros.
Preguntas para reflexionar
¿Tienes una tendencia a perderte en los detalles de una conversación o permites que tus aconsejados lo hagan? ¿Cómo puedes permitir que el concepto de una puerta de entrada en una conversación te ayude a mantenerte enfocado en el corazón del asunto?

Eliza Jane Huie es la directora ejecutiva deĀ Life Counseling Center Ā en Maryland, donde tambiĆ©n se desempeƱa como consejera bĆblica.