¿Tener o no tener citas amorosas?



Muchos de ustedes han leído mis publicaciones y saben que disfruto escribir acerca de lo que la literatura científica expresa sobre cuestiones relacionadas con la consejería bíblica. El día de hoy no es la excepción. En los últimos meses se ha escrito mucho acerca del tema de las citas amorosas y Josh Harris. Hace poco, un artículo fue publicado en ScienceDaily.com el cual puede arrojar algo de luz sobre este asunto.


Harris se hizo famoso cuando era joven por escribir un libro acerca de citas amorosas. El libro fue inmensamente popular y tuvo un alto número de ventas. Debo admitir que nunca lo leí. El título; "Le dije adiós a las citas amorosas", parecía algo raro. Además de eso, conocí a mi futura esposa pidiéndole que saliéramos a una cita, después de verla en el vestíbulo de la iglesia. Me pregunto qué hubiera pasado ese día si hubiera sido parte del movimiento en contra de las citas amorosas. Hubiera terminado escribiendo un libro llamado "Le dije adiós al matrimonio," al menos para mi querida esposa, Helen.


Después de haber visto la espiral descendente de Josh Harris mientras se disculpaba por su libro y renunciaba a su fe. Estoy genuinamente contento de no haber recomendado su libro a los hijos de nadie, incluidos los míos. Algunos de mis hijos salieron en citas amorosas mientras estaban en la preparatoria y en la universidad, otros no salieron mucho. Todos están felizmente casados.


La pregunta sigue siendo, ¿El concepto moderno sobre las citas amorosas es bueno o malo?


¿Necesitan los jóvenes salir con personas para completar su personalidad y madurar? ¿O es mejor que no salgan con alguien y eviten las trampas de hacer fuertes conexiones románticas que tal vez nunca lleguen a buen término? Esta semana se han publicado algunas investigaciones que analizan esa interrogante.


Por favor, ten en cuenta que aunque miramos la ciencia de las relaciones de pareja, las Escrituras siempre triunfarán sobre la ciencia. Cuando la Biblia habla sobre las relaciones humanas, nos da suficientes palabras para dominar las relaciones humanas de una manera piadosa. Pero, algunas veces, es útil y alentador saber lo que dicen las investigaciones.


Investigadores de la Universidad de Georgia publicaron recientemente un artículo en ScienceDaily.com. En él, observaron los resultados de aquellos que tuvieron citas amorosas en la secundaria y en la preparatoria y aquellos que no lo hicieron. La investigación planteó la siguiente pregunta ¿Las citas permitieron a los jóvenes construir una identidad propia, desarrollar habilidades sociales, aprender sobre otras personas y crecer emocionalmente? Esto es lo que encontraron.


Cuando los estudiantes que no tuvieron citas o salieron con poca frecuencia fueron comparados con los estudiantes que si tenían citas, los que no salían tenían las mismas o mejores habilidades interpersonales que las personas que si lo hacían.


Se pidió a los maestros que calificaran a los estudiantes en ambos grupos, los estudiantes que no salían, calificaron mejor en cuanto a sus habilidades sociales y de liderazgo.


Los estudiantes que no tenían citas reportaron menos problemas de depresión, que aquellos que sí las tenían. Menor cantidad de estudiantes que no salían reportaron estar tristes o sin esperanza.


Las investigaciones concluyeron que, "Los adolescentes que no estuvieron en relaciones románticas en la secundaria y preparatoria tenían buenas habilidades sociales, bajos índices de depresión, y les fue mejor o igual que sus compañeros que si tenían citas”. El estudio también concluyó que los adolescentes que no salían en citas no eran inadaptados sociales y que el no tener citas debería promoverse como una opción para un desarrollo normal y saludable.


Así que, ahí lo tienes. Si tu hijo elige nunca tener una cita, no será el factor decisivo para su desarrollo.


De hecho, en muchos sentidos, lo harán mejor que aquellos que complican sus vidas con vínculos románticos a una edad temprana. Eso es lo que dice la investigación.

Entonces, ¿Harris tenía razón al alentar a otros a "Decirle adiós a las citas?" Si su propia experiencia es un indicativo para los resultados de sus escritos, entonces no la tenía. Por supuesto, no todos los que adoptaron el punto de vista de Harris apostatarán. Es probable que muchos de los que siguieron su consejo ahora estén felizmente casados. El punto es que, el salir en citas es una cuestión de libertad cristiana. El concepto no existía mucho en el primer siglo. La Escritura no habla ni a favor ni en contra. En ese caso, nosotros como creyentes, tenemos el privilegio de elegir lo que deseamos hacer dentro de los límites del resto de las Escrituras.


Si bien no hay ningún mandamiento que diga, "No deberán tener citas amorosas," Las Escrituras tienen mucho que decir acerca de cómo se rigen las relaciones piadosas entre hombres y mujeres.


Escribir un blog corto sobre las relaciones requiere que sea general, si deseas investigar más a fondo hay muchos libros buenos acerca de este tema. Aquí hay algunas de mis observaciones de las Escrituras.


Cualquier decisión sobre las citas debe hacerse en el contexto de lo que dice toda la Escritura sobre nuestra conducta. También debe hacerse teniendo en cuenta como esa elección afectará a otros. Pablo nos dice; "Nadie busque su propio bien, sino el de su prójimo". (1 Cor 10:24 NBLA.) En el corazón de toda relación entre cristianos está el requisito de buscar el bien de los demás.


Cualquiera de las partes en una relación de noviazgo no querría que su conducta hiciera que la otra peque.


El apóstol Juan nos dijo que "... sabemos que amamos a los hijos de Dios: cuando amamos a Dios y guardamos Sus mandamientos." (1 Juan 5:2 NBLA). Cuando le decimos a la gente que nos preocupamos por ellos y que queremos pasar tiempo con ellos, nuestro comportamiento debe ser conforme a las Escrituras.


Pablo habla después sobre la conducta de los hombres y mujeres solteros en su primera carta a los corintios. Dijo "En cuanto a las cosas de que me escribieron, bueno es para el hombre no tocar mujer." (1 Cor 7:1 NBLA).


Pablo estaba hablando en el contexto de un hombre y una mujer solteros que avanzaban hacia el matrimonio interactuando juntos. El principio sería válido para las citas. Tengo un buen amigo que aconseja a las parejas comprometidas a tener sus citas privadas en lugares públicos. El punto es utilizar esos espacios públicos de reunión como un nivel de responsabilidad en contra de la inmoralidad sexual.

Finalmente, aquellos que eligen tener una cita deben tener una meta piadosa para ello. Ese objetivo puede ser tan simple como que ambos se diviertan con una forma de recreación saludable. Siempre debe tener como objetivo beneficiar a la otra persona. Debería dejar a ambos en un mejor estado espiritual cuando la cita termine.



Pregunta para la reflexión

¿Tuviste citas en la preparatoria o en la secundaria? ¿Esa experiencia hizo que fuera más o menos probable que sugirieras que otros hicieran lo mismo?


Charles Hodges, es el director ejecutivo de "Vision of Hope" una residencia para mujeres que batallan con trastornos alimenticios, autolesiones, TOC, abuso de sustancias, y otros problemas.

También practica la medicina en Brownsburg, Indiana para Hendricks Regional Health. Se graduó de la Escuela de Medicina en la Universidad de Indiana, la Universidad de Liberty y el Seminario Teológico Bautista de Liberty con títulos de medicina, consejería y religión. Está certificado por la junta en Medicina Familiar y Geriatría y es un terapeuta matrimonial certificado. El Dr. Hodges enseña y aconseja en el Ministerio de Consejería Bíblica de Fe y enseña sobre temas médicos en consejería bíblica en todo el país y en el extranjero. Él y su esposa, Helen, han estado casados durante 46 años y tienen 4 hijos y 13 nietos. En su tiempo libre le gusta jugar golf y correr.


Traducido por: Zoar Carrillo

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